Ejercicio de oxímoron
Todos los santos
criminales
resucitan a la madrugada
bendiciendo
blasfemias de borrachos.
Un pesimista feliz
diluye argumentos
en olvido.
Hay un movimiento estático
cada vez que corremos
hacia algo
que ya hemos alcanzado.
Toda ficción es una
verdad discordante.
Una suerte desgraciada
desparrama errores
en lo más íntimo.
Qué sería de Dios
sin el Diablo.
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