La almohada
I lustración: Laurel Ya no camino bajo una lluvia de bombones. Ya no juego en la selección ni le doy un abrazo a Bochini . Ya no vuelo como súperman. Ahora cierro los ojos y veo monstruos. El miedo me agita la respiración. Creo que corro pero estoy en el mismo lugar de siempre. Mi mamá me pidió que no les tenga miedo porque no existen de verdad. Es mentira, sí existen. Ella no entiende porque nunca soñó una de mis pesadillas. Todo esto es culpa de me dejé la almohada en casa... Fue la noche que tuvimos que irnos a los apurones. Yo estaba en la cama tapado hasta la nariz con mi frazada azul cuando sonó el teléfono. Mamá se levantó en camisón y sin chancletas. Tenía el pelo rojo suelto, muy despeinado. “Qué raro” dijo antes de atender. La conversación duró un montón. Se ve que la persona que la llamaba tenía muchas cosas para decirle, porque ella se quedó calladísima con el teléfono en la mano. Después apoyó con bronca el tubo contra la base y se fue rápido a...