Ejercicio de oxímoron
Todos los santos criminales resucitan a la madrugada bendiciendo blasfemias de borrachos. Un pesimista feliz diluye argumentos en olvido. Hay un movimiento estático cada vez que corremos hacia algo que ya hemos alcanzado. Toda ficción es una verdad discordante. Una suerte desgraciada desparrama errores en lo más íntimo. Qué sería de Dios sin el Diablo.