Albiazul -Anoche soñé con Dirty. Lo veía saludándome con su sonrisa de nene. - Ese negro no sonreía, mostraba los agujeros. -Pero tenía una sonrisa de nene, entendés. De esas que salen cuando uno es feliz, así de la nada. -No sé, yo nunca lo hablé. Sólo me acuerdo que una vez le pasé al lado y tenía un olor a mugre que me revolvió el estómago. - Yo lo saludaba todos los días, cuando el semáforo estaba rojo. -Vos siempre tan sensible. Sos un ángel mi amor. Fernando mira a los ojos a la colorada, frases como las que acaba de decir provocan en él una mezcla de angustia y asco.